martes 20 de noviembre de 2007

Dos razones

Como dije antes, fui a un colegio religioso. Como en todos los reductos clericales, la masturbación era tabú; motivo de escándalo, como mínimo. Exactamente la misma postura que mi familia (la chica y la grande) sostuvieron siempre.

Yo, que salí medio al revés en todo, estoy convencida de que nadie que tenga dos dedos de frente y un poco de alma debería defenestrar a la masturbación. Principalmente porque para muchas personas puede ser la única forma de sexo que jamás conozcan. Y para otras, puede ser la única variable de narcisismo concebible.

3 comentarios:

yo dijo...

los que tengan más de dos dedos de frente y más de dos dedos en general.

betina dijo...

hay mucha hipocresía, querida, anais, y más de uno de los que la defenestran la practican, y mucho
(y ahora que lo pienso, la mayoría debe estar dentro del primer grupo de tus razones)

toi, anais dijo...

Yo: hummmm...

Betina: Mais oui! Aunque en estos casos prefiero pensar en gente que no la ha practicado como se debe (con verdadero abandono y placer, que si no, de poco sirve)